En Baking Free vivimos dos jornadas muy especiales los pasados días 6 y 13 de marzo, en las que celebramos la tradición fallera de una manera deliciosa, cercana y también consciente. Organizamos dos meriendas temáticas inspiradas en estas fiestas tan queridas, creando un espacio donde la gastronomía, la cultura y la salud se dieron la mano.
Ambos encuentros fueron una oportunidad para compartir, disfrutar y reconectar con los sabores más típicos de estas fechas. Sobre la mesa no podían faltar los clásicos: churros recién hechos, buñuelos de calabaza esponjosos y un reconfortante chocolate caliente que acompañó cada conversación. El ambiente fue acogedor y festivo, con ese toque especial que solo se consigue cuando las personas se reúnen con ganas de disfrutar y aprender.
Uno de los momentos más enriquecedores de estas meriendas fue la participación de Mª Ángeles Sánchez, nutricionista de ACECOVA, quien nos acompañó en ambas fechas. Su presencia aportó un valor añadido muy importante, ya que no solo disfrutamos de la merienda, sino que también tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre nuestros hábitos alimentarios en un contexto cercano y sin juicios.
Durante su charla, Mª Ángeles abordó temas clave relacionados con la alimentación equilibrada, desmontando algunos mitos y ofreciendo consejos prácticos para el día a día. Lo más interesante fue el formato participativo que se generó de manera natural: los asistentes pudieron plantear dudas, compartir experiencias y comentar sus propias inquietudes. Esto convirtió la sesión en un diálogo abierto, enriquecedor y muy humano.
Desde Baking Free creemos firmemente que la alimentación no solo se trata de lo que comemos, sino también de cómo lo vivimos. Por eso, estas meriendas no fueron solo una excusa para degustar dulces tradicionales, sino una oportunidad para fomentar una relación más consciente con la comida, incluso en momentos festivos donde es fácil dejarse llevar.
Además, quisimos poner en valor que es posible disfrutar de las tradiciones sin renunciar al bienestar. El equilibrio fue uno de los mensajes centrales: no se trata de prohibir, sino de aprender a integrar estos alimentos dentro de un estilo de vida saludable. Y qué mejor forma de hacerlo que compartiendo, conversando y disfrutando sin prisas.
El ambiente cercano, la participación activa de los asistentes y la calidad de las intervenciones hicieron de estas dos jornadas una experiencia muy positiva para todos. Nos quedamos con las risas, las conversaciones alrededor de la mesa y la sensación de haber creado algo más que una merienda: un espacio de comunidad.
Desde Baking Free queremos agradecer a todas las personas que participaron y, especialmente, a Mª Ángeles Sánchez por su implicación y cercanía. Sin duda, estas meriendas falleras han sido un reflejo de lo que nos gusta construir: momentos auténticos donde la alimentación, la cultura y las personas se encuentran.
Seguiremos apostando por iniciativas como esta, donde disfrutar y aprender van de la mano. Porque creemos que la mejor receta siempre incluye compartir.

